En busca del amor
Como en todos los reinados
siempre hay pusilánimes y guerreros.
Tú lo uno y lo otro, aunque más guerrero
que otra cosa.
Lo fuiste en el campo de batalla,
padeciendo infortunios,
volviéndote escritor de tu propia desdicha,
donde viviste tus batallas entrañables
de tu interior caballeresco.
A lomos de tu Rocinante, cabalgaste lejos,
donde se oculta el sol, volviéndote loco en busca del dorado,
“El amor deseado”
¡Dulcinea apacigua a este guerrero
para que deje de guerrear!
Que en tus brazos encuentre la paz
y su locura deje de ser real.
Dedicado a la Asociación AFEMEM
Benditos sean los diferentes
El día que se alinearon los astros
A pleno sol se encuentra el naranjo de parte de la sociedad, un poco apartado de la realidad de una civilización caduca en valores.
Cuando la realidad, precisamente está en este lugar “EL NARANJO DE LA VERDAD”.
Felices corazones inquietos en este apartado, donde nos enseñan a ver la diferencia entre los demás, cuando en realidad la igualdad está precisamente en la diferencia hacia los demás.
Con pasos firmes veo como estas personas son más personas que aquellas que se creen que lo son.
Las caras de expresividad que nos ofrecen sus justos nos advierten de esos inmensos corazones que se comparten al unísono en el Patio del Naranjo lugar donde concurren lso corazones hambrientos de sabiduría hacia la literatura y cultura en general y todo aquello que le llenan sus ansias de ser algo más, sin dejar de ser ellos mismos.
La educación demostrada en su comportamiento en el día a día es digno de reseñar para que sirva de ejemplo.
Es un lugar que en esta época podríamos considerarlos como otro Edén, donde la serpiente no ofrece manzanas sino cariño, amor y sabiduría popular.
Debemos ser aquello que somos y somos aquello que deberíamos ser.
No hay comentarios:
Publicar un comentario