Nace, estudia y trabaja en Madrid en los sectores de publicidad, marketing y banca. Por motivos profesionales se traslada a Granada. Actualmente reside en San Fernando (Cádiz).
Técnico de Publicidad por la Escuela Oficial de Madrid. Técnico y máster en Marketing por ESEM Madrid. Estudió CC.EE. en la Universidad Complutense de Madrid. Realizó tres años de Derecho en la UNED. Directivo de Entidades Financieras. Colaboró con la revista Andalucía Económica.
En un giro a su vida personal se gradúa en Filología Hispánica por la UGR, formándose en Lengua y Literatura.
Coautor de los libros de relatos ¿Y tú, a qué tienes miedo? y “De Tentaciones y culpas”.
Su primer poemario se titula “Luz encendida” cuya presentación ha sido un éxito de ventas y asistencia del público lector al acto. Pendiente de publicación por editorial: libro de relatos y poemario. Colabora en varias revistas literarias.
Aliento poético
En el pasado
siempre me gustó la poesía,
quería ser poeta
y compartir mesa con los maestros,
como quién baila entre delfines.
Soñar que brillo en las fiestas,
como mago de las palabras
y con mis versos
abrazar estrofas hermosas.
Nada me resulta imposible
en estos años que pasan raudos,
vivimos en un mundo donde cada día
que amanece...
parece más enrevesado.
Sobrevivir como poeta
es un arte de riesgo,
pero no desfallezco.
Resistiré hasta que me falte
el aliento…
@Vicente Muñoz Jiménez (Vicen)
Coplas de Cádiz
Cádiz se viste de gala al amanecer
y con el vaivén del viento toca el mar.
Es la Tacita de Plata con duende en la garganta
que canta coplas antes de estornudar.
En Santa María nace el “quejío”,
roza la pared y se mete en el “bache”.
La guitarra suena por alegrías
y se baila a su compás.
En febrero Cádiz se disfraza,
antifaz de salada claridad
y chirigota a flor de piel.
El Falla es tablao y escenario
donde el pueblo canta y canta
verdades como coplas.
¡Pa ti la copla! Grita la calle
y el cuplé le saca los colores al poder.
Banderas de papel, papelillos en el pelo,
y un tanguillo que te invita a querer.
En La Caleta bailan las olas con espuma,
en El Pópulo y su anfiteatro romano
reviven las piedras antiguas.
En el barrio de La Viña y el Mentidero,
nacen letras de protesta y sentimiento irónico
que animan el carnaval con gracia y salero.
Y en la Plaza de las Flores,
se abre un abanico de colores.
@Vicente Muñoz Jiménez (Vicen)
