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domingo, 11 de octubre de 2026

JUAN A. RODRÍGUEZ ASTORGA (JARA)

 

Ha ejercitado diversos oficios. Apasionado del mar, sirvió en la Arma-da durante 32 años, graduado en Derecho y máster de Acceso a la Abogacía, fundador como abogado de la Asesoría Jurídica Gadir Legal junto a su compañero Diego Moisés Infante Ojeda.

Es miembro de número del Ateneo de Cádiz y del Ateneo Blasco Ibáñez, presidente del Grupo Literario El Ventanal, miembro de la Tertulia Literaria Puerta Abierta a la Imaginación de Par en Par, pertenece al colectivo Poetas de Ahora, colaborador en varias revistas literarias como Desde mi azotea, Pléyade, Telia, Azahar, etc.

Ha sido finalista en el Concurso Internacional Constantí de relato corto (2020) por su obra “La dama que costó un reino” y ganador de dicho certamen, en su edición de 2021, con su obra “Fábula de una migración”. Primer Premio de la IV edición del Certamen Cartas de Amor “De Mar a Mar” con su obra de amor imposible “Amal y Noam”.

Su poesía ha sido reunida en cuatro libros:

  • “Del amor y otras desdichas” (2019

  • “Abordaje a la larga” (2021

  • “La cosecha inesperada (2023)

  • “Ausencias” (2025), poemario escrito a cuatro manos con el poeta Ignacio Santos Carrasco.

Guarda aún inéditas obras, tanto de narrativa como poéticas, cuya producción sigue creciendo imparable.

Publica semanalmente en su página de youtube: @jarastorga un videopoema inédito cada vez que, posteriormente, cuelga transcrito en su blog: https://lopejara.blogspot.com.


AL POEMA NO NACIDO


Hoy no escuché las voces que esperaba

sólo un rumor, cual saxo con sordina,

aconteció en mi salón entornado,

se acurrucó fugaz y vespertina

una luz, que la estancia acariciaba.


Un libro recordado usé de aldaba,

para llamar por todas las esquinas,

a ese duende dormido y deseado,

el que en mi mente ideas amotina,

para vestir de versos las palabras.


Hoy no encontré la fuente que esperaba,

guardó silencio el agua cantarina,

la rima desertó, marchó Cupido.


El rumor creció, a los silencios labra,

pues moldea al poeta en su rutina,

llorándole a un poema no nacido.


****************************

Hoy. casi sin enterarme, estrené alfombra

lo debía haber notado, fue sutil,

tal como cuando eriza la brisa el vello

o como tu aroma dando forma al aire

o como el instante del beso primero.


Ha pasado, sabes que era inevitable,

los campos enhebran acordes antiguos,

se visten de grisalla y blanco los cielos,

mis pies desnudos pisan alfombra nueva,

con crujir dorado, sin olor a yerba.


Un llegar lejano de la noche eterna,

nidos vacíos esperan primavera,

y todo ocurrió casi sin enterarme,

la tarde sin niños fue perdiendo luz,

baila su último baile una hoja de higuera,

el tiempo más fugaz se tiñó de otoño,

menos mal que tú aún estás a mi vera.



ROSARIO SÁNCHEZ CUBELO


Mi nombre es Rosario Sánchez Cubelo. Vine al mundo en la ciudad de Cádiz cuando el verano existía de julio pleno, horas más tarde de que el sol del mediodía hubiese borrado las sombras en la playa.

Mi niñez se edificó entre cuentos de transmisión oral. Los más hermosos, los que mi madre me narraba, quién sabe si escuchados de boca de sus mayores, o los que inventaba para mí. Creo que en esos cuentos que disparaban mi imaginación, germinó la escritora que hoy ofrece su humilde obra sin más pretensión que tocar corazón y alma de quien me lea.

En la actualidad pertenezco a las tertulias literarias Puerta abierta a la imaginación, El Ventanal y Ateneo gaditano; de cuyos dirigentes siempre estaré agradecida por su labor y entrega. Colaboro con las revistas Desde mi azotea y Cuaderno literario del Ateneo de Cádiz.

Del resto de mi biografía literaria, si alguna vez me hago famosa, ya me buscáis… ya… Os sonrío y abrazo.


SE QUEBRÓ TU AMOR ETERNO



«En esta habitación las horas del amor aún hacen sombras».

(Charles Bukowski. Para Jane —fragmento—)



El silencio en que yo vivo

me está lloviendo por dentro.

Callo por no faltar más

a la que duerme en tu lecho,

esa mujer inocente

que nunca supo lo nuestro.

Y me recorro la noche

envuelta por mi desvelo

que no me da ni una tregua

tenerte en mis pensamientos.

Yo te quiero sin licencia

y sin que tenga remedio.

Te quiero con un puñal

atravesándome el pecho.



Entre mi casa y la tuya

solo nos separa un trecho.

Desde mi azotea veo

a la dueña de mi dueño

tender sus camisas blancas

entre aromas de romero.

Y me convenzo a mí misma,

yo mil veces me convenzo,

de que no puedo tenerte

y me diluvia por dentro.

Tú te debes a tus niños,

qué bonito el más pequeño;

a mí me mata la pena

de haber perdido aquel nuestro,

el que se llevó consigo

tu palabra y juramento

de abandonar nuestro pueblo

y marcharnos muy, muy lejos.

Te pudo la cobardía.

Se quebró tu amor eterno.

Te quedaste con los tuyos,

a mí, un mirarme, y de lejos,

dejándome sin poder

tejer por pares, mis versos.

Ya casi lo acepto todo

mientras me anego por dentro.

sábado, 10 de octubre de 2026

JUAN EMILIO RÍOS


Juan Emilio Ríos Vera nació en Algeciras en 1966.

Licenciado en Filología Hispánica. Presidente del Ateneo “José Román” de Algeciras y de la Sección VI del Instituto de Estudios Campogibraltareños. Presidente de la Agrupación Poética “José Luis Cano”. Socio del Ateneo Republicano “Blasco Ibáñez” de Valencia y de la Asociación de Poetas pro Derechos Humanos. Premio "Aljabibe" de Poesía en 2012. Escudo de Oro de la Unión Nacional de Escritores (2014), medalla de san Isidoro de Sevilla de la UNEE (2018), insignia de oro de la ciudad de Algeciras.

Poeta, narrador, articulista y novelista.


A MANO IZQUIERDA ENCONTRARÁS LA ROSA

Nací ya con una guerra perdida

y con la sangre de Federico

manchando mis manos

de futuro poeta precoz.

En mi familia preferían

oler el discreto aroma

de las violetas que cantar

al rojo sol de justicia

que pegaba fuerte en las

paredes y los muros sudorosos.

Y así crecí siempre buscando

la mano izquierda de las calles,

para hallar la rosa prometida.

La abracé con pasión,

sin violentarla, con mesura.

Hoy sigo batallando

con su corola en el puño levantado

y con la zurda inclinación que

me hace rotar siempre

hacia la siniestra cara

de las cosas, sobre todo,

de la luna,

como todo poeta que se precie.



Juan Emilio Ríos Vera


DE ALGECIRAS A ESTAMBUL

Hermanamiento del Estrecho

de Gibraltar y el del Bósforo,

del puente de la Conferencia

y el puente Galata,

de la capilla de Europa

y la mezquita Azul,

de la guitarra de Paco

y el duduk de Arto Tumboyaciyan,

de la poesía de José Luis Cano

y la de Orhan Veli Kanik.

Joan Manuel Serrat enlazó

una punta y la otra

del Mediterráneo

con una canción magistral.

Ahora tenemos que lograr

que Algeciras y Estambul

sean hermanas para siempre.

Gracias a todos los que

están en el empeño.


Juan Emilio Ríos Vera 


 

EIRE TERRERO CUMBRE


María del Mar Terrero Cumbre, Eire en el mundo artístico, nace en Cádiz una mañana fresca de junio. Niña despierta e inquieta. Joven creativa y amigable. Mujer creadora de realidades, indaga desde el Amor y la Presencia.

Su poesía es descriptiva, con lenguaje atrayente y cercano sobre cuestiones variadas donde los elementos naturales y la cotidianidad, son los protagonistas. Muestra la realidad a través de los sentidos, favoreciendo una danza chisposa entre las palabras, conectando con una imagen o pintura que acompaña al texto, embelleciéndolo.

Su último poemario ilustrado,    EL ENSUEÑO DE LA LUCIÉRNAGA, nos acerca a la esencia de la persona, con una mirada al interior de la misma, descubriéndose en el aquí y ahora, expresándose a través de los vocablos y las ilustraciones. 

CONDICIONAL SIMPLE

Si alguien quisiera hacerme daño

podría encontrarme en lugares de antaño.


Si alguien quisiera encontrarme

podría hallarme por espacios

que normalmente discurro.


Nadie te busca si no te conoce.


Si alguien quisiera asesinarme

podría hacerlo tranquilamente,

de gustos sencillos

de costumbres diarias

de andar por las semejantes calles

de pensamientos claros y honestas palabras.


Si me perdiera en algún momento,

pensaría en las primeras horas del día,

en las del mediodía y las de sobremesa.


Podría hallarme en el propio rastro energético,

en las pisadas de ayer,

en las caricias del atardecer.

Me descubriría en los olores,

en las miradas, la tuya y las mías.


Hoy he decidido no hacer lo de siempre.

Camino por calles adyacentes a las habituales

y los encuentros son naturales,

pájaros piando donde pueden.


Las crías de paloma, en la cornisa del edificio

de la esquina, de la plaza luminosa

cerca de donde vivo,

ya están de pie y pueden desplazarse

por el estrecho remate,

con plumas e incansable arrullo

que llamaron mi atención

cuando solo eran un pedacito de piel

con ojos cerrados.


Me alegro, me reconozco en su zureo,

agradezco la luz de la aurora al fondo

de la larga y estrecha calle hacia abajo,

terminada en torre mirador

luciendo su vetusto esplendor.


María del Mar Terrero Cumbre, EIRE.


EN ESTE INSTANTE


Ahora está toda la Luz,

ahora nada se esconde

bajo lonas o apariencias.

Confúndete si quieres.


Ahora, está todo a la Luz.


Quien tiene ojos para ver, ve.

Quien tiene oídos para oir, oye.

Quien tiene manos para acariciar

y amar, ama.


Ahora es el momento.


María del Mar Terrero Cumbre, EIRE.


jueves, 8 de octubre de 2026

IGNACIO SANTOS


Ignacio Santos Carrasco, San Fernando-Cádiz. Tras décadas de docencia proyecta su vitalidad y sensibilidad como escritor y poeta.

Publicaciones:

“Tras una mirada, Poemas visuales” 2020, Exlibric. Experiencia sensorial a través de imágenes y poemas encabalgados, con la intención de encontrarse a través de los elementos naturales.

“La alcoba del viento” 2022, ExLibric. Un homenaje a la mujer, invita a vivir fuera de los márgenes del tiempo presente y lejos de las fronteras de los reducidos espacios locales.

“De los míos sed” 2025. Colec. Dabisse-Romero, Anáfora. Analiza los sentimientos desde la madurez, en la perspectiva de las ausencias y su convergencia con los recuerdos.

“Ausencias” 2025, Varia Ed. Obra conjunta con Juan A. Rodriguez Astorga. Escruta las debilidades del mundo ante la de fragilidad de los valores. Epílogo de Juan José Téllez.

“Asomado al todo” 2026 Jákara Ed. La importancia del silencio -puente entre lo íntimo subjetivo y lo externo circundante- surge la palabra para mostrarnos nuestro poliédrico mundo.


Frágil transparencia


De forma progresiva se han ido marchitando,

lejos quedan los madurados frutos

de otoñales tardes,

cuando el frío aprieta, la lluvia atenaza

y la luz temprano languidece.


Que fértiles los sembrados de mesa camilla,

aquellos páramos de relatos prensados,

la quebrada voz del abuelo

saciando la sed de mentes vírgenes,

en las que dibujar historias prendidas

con hilos de infinitud.


Que rica algarabía de niños

pululando entre juegos de enaguas,

brasero de horas frías y tardes de radio.

El frenesí del reloj los ha dejado sin encanto,

sin tardes de ensueño o teatro alquilado.

Todo quedó atrapado entre píxeles, pantallas o playstation.


La transparencia sigilosa se ha instalado.

Al mirar atrás solo quedan retazos de recuerdos,

quebradas voces, afectos diluidos, tenue visibilidad.

Ágiles hurtaron su hueco a los ayeres

y tronzado el tiempo donde se hilvanaban mil historias.

El activismo frenético todo lo ha ocupado.


Una férrea pátina lo cubre, va tomando un color viejuno,

de voz queda y amores cuando no distraídos,

no consumados.

Amordazado el boca a boca, la desconexión se acelera,

en riesgo la transición generacional.


© Ignacio Santos Carrasco


Incertidumbre


Cada instante aumentan los fragmentos,

el mosaico se hace mil añicos

—vidas como teselas fragmentadas—

que nunca llegaran a formar un lienzo.


En quiebra las credenciales de lo divino,

adormecido el miedo,

la fortuna, la sensibilidad… se dieron a la fuga

segando vidas tras las esquinas.


En este teatro de la vida,

donde el “ser o no ser” de Shakespeare

dejó de ser un arte,

cercenar la voz del narrador es el objetivo

hacerlo volar por los aires.


En esta sociedad líquida,

cada paso es un baile de debutante,

la incertidumbre nos asemeja al juego del trile

donde cada decisión te hacer sentir vulnerable.


Como decía Aute:


¡Nos faltan las fuerzas!

Ha sido muy tarde

¡Y nada más, y nada más, apenas nada más! “


El confort paraliza, el dolor no contamina.

Ante el crujir de brasas, hielo en las venas…

¿Hacia dónde vamos?


© Ignacio Santos Carrasco 

 

miércoles, 7 de octubre de 2026

MARI CALLEALTA

                                                    

 De San Fernando, Cádiz.

Diplomada en Ciencias de la Educación por la Universidad de Cádiz. Participa en festivales y encuentros poéticos de ámbito nacional e internacional y es gestora cultural (formato presencial y virtual) Sus poemas se encuentran recogidos en dos libros, antologías, revistas de la Junta de Andalucía, programas de radio y televisión local.

Homenajeada en Tetuán en el XII Encuentro hispano-marroquí de poesía “Rafael Guillén” (febrero 2025). Obtiene el primer premio de poesía en el II Certamen Poético Internacional “Trina Mercader” organizado por la Fundación Mgara Rebahi, Tetuán abril 2026.


REVERSO



Hay un vacío siempre después de las palabras

que desordena mis noches para encontrarme contigo.

Aprendí a deshacerme de las fisuras del corazón

donde los pasos que anduve no regresan

ni la inocencia de mi piel de niña

ni el rubor de una mirada si ocupa mis ojos.

Lancé al aire todas mis dudas hasta alcanzar la calma

que se torna noche y se torna día

como si nada entorpeciera

el origen del amanecer y mi latido.

Tengo el silencio recluido en una oscuridad

que cae impasible sobre mi cama

hasta que el sueño abre todos mis huecos y me seduce.

He despertado donde el límite del horizonte se agranda

y todo tiene cabida en el mismo azul,

en un instante, entre el temblor de los dedos,

en el mínimo movimiento tan apacible

como el roce del mar, como el reverso de mis pulsaciones

cuando me quedo a solas o estás junto al deseo de mi pecho.


TRÁNSITO EN LA NOCHE



He puesto al desnudo mi mente

para entender qué queda después de las palabras,

qué guarda la noche en su misterio

capaz de templar el pecho,

qué fecunda la noche dulcemente muda.

Me brotan sueños sobre la boca

aunque sé que el albor de los instantes no regresa.

He puesto al desnudo la conciencia para entender

qué tiene de inexplicable un latido de rosas en los poemas

si me repito que el albor de la frescura

no regresa, pero sí la memoria.

¿Para qué buscar un trasfondo en el futuro

si entre momento y momento todo comienza?

Sé rasgarme en el sonido que en la noche es el mismo,

pero siempre diferente.

Sé rasgarme en el silencio mientras me cobijo en tu nombre.

Nada tan erótico como el desnudo de tu piel

en mis ojos cerrados.

Y entre labio y labio, abierta al beso, se esparce la noche.

LAURA PINEÑO


Nacida en Valladolid (España) en 1992.

En 2016 edita su primera antología poética italiana bajo el nombre de “Reflejos”.

En 2017 publica uno de sus poemas en una edición expedida por el periódico “El Norte de Castilla” y elaborado por la Fundación Las Edades del Hombre, el cual se encuentra redes sociales.

Entre 2017-2022 participa en diversos eventos, galas y recitales poéticos, y en 2023 participa en la publicación del libro “Poetas Nocturnos VIII” que organiza Diversidad Literaria.

En la actualidad, ha publicado una antología poética con la editorial Diversidad Literaria bajo el nombre “No soy lo que te han contado”.

Como dice su frase de presentación: “Soy de las que aboga por la evolución en tiempos de crisis emocionales”



ASINTOMÁTICA DE TI



Siento la rutina de tus noches en este pálpito amedrentado.

Yazco absorta,
extensible,
silenciosa entre tus vértices prorrogables,
nítida …

Nunca fui de matizar el raciocinio al filo de la navaja,
de analizar a destiempo los estragos de tu risa en mi mirada
ni
otorgar sentencia el enfoque de tu boca en ángulo obtuso.

Tan sentida en el quicio;
que es diana,
del filo exacto de tus cortes,
tan liberal en la matriz que emerge sombra,


TAN ...



No conozco mi respuesta.

Solo un susurro de la noche,
levedad de la inconsistencia,
aliento de la nada.

Oscila mi existencia en la brisa del tiempo,
ajena la oscuridad al avance de mi silencio;
aroma de la quietud en tiempo roto,
mirada perdida en la distancia,
voz intrínseca de una experiencia que fluye distancia.


Respirar el deseo de una paz que tiembla en tiempo de necesidad.
Ser átomo infranqueable de las partículas del sentir,
núcleo insaciable de ser imperceptible en la simbiosis de un todo,
refugio desconocido de unos pensamientos que no me reconocen.

Transita mi vida el vértice de un eslabón sin lamento,
carencia de escuchar amar como vía inexistente.

Hoy;
ser ovillo atemporal en la antesala de un letargo predestinado.


martes, 6 de octubre de 2026

REGLA HIDALGO

 

Poeta y escritora de Sevilla.

Directiva del Ateneo de Sanlúcar de Barrameda. (Cádiz)

Directiva de la Institución Literaria “Noches del Baratillo” de Sevilla.

Directiva del grupo poético “Mujeres del Atlántico” de Cádiz.

Sección literaria en radio durante diez años.

Colaboradora con el grupo literario “Itimad” Sevilla.

Miembro de:

-UCA (Club de letras para escritores, Univ. Cádiz)

-Grupo “Cervantistas de Sevilla”

-Grupo “Verso y camino” (Sevilla)

Directora en Andalucía de la revista “América sin fronteras”.

Vicepresidenta de la ANDLM (Academia Norteamericana de Literatura Moderna) en Sevilla.

Ponente.

Conferenciante.

Presentadora.

Gestora cultural.



Obras:

“DESPERTARES”

“ENTRE LOS LAZOS DEL TIEMPO”

“UNA OLA EN EL RECUERDO”

“EL VALLE DEL OLVIDO”

“NAVIDADES EN BLANCO” (inédita)

“REFLEXIONES” (inédita)

“DONDE EL TIEMPO ESPERA” (inédita)

Redes sociales:

INSTAGRAM: regla.hidalgo.3

FACEBOOK: Regla Hidalgo.


SE ALQUILAN


Se alquilan, por un poco de amor,

la luz y las sombras de mis manos abiertas.

Las mentiras y verdades

que mi imaginación ofrezca.

El pensar de mi mar

que tu mirada comprenda.

La entereza de mi ser

con zapatos nuevos sobre la tierra.

Mis ojos, verde esperanza,

que hagan desear lo que sueñas.

Y mi cuerpo, desgarrado,

que vivirá horas serenas,

junto a tu lado.


PARA VIVIR ASÍ.


Para vivir así, como he vivido,

quebrando la voz clara y valiente

sobre esa blanca arena indiferente,

tremendamente sola en el olvido…


Tuve que ofrecer lágrima quimera

a un mundo oscuro, eco de victoria

como ese eterno mar, sin más gloria,

igual que el remo a la galera…


Y para morir sólo necesito

aquel corazón de sol que pudiera

arrancar el deseo a lo infinito.


Pues muda hubo la voz si valiera

como náufragos rotos en un grito

ante el alegre trance si existiera…


MANUEL BELLIDO


Mi nombre es Manuel Bellido Milla. Nací en 1957 en Porcuna, Jaén. Mi desempeño profesional lo he desarrollado durante cuarenta y cinco años en las industrias naval y aeronáutica. Soy Ingeniero técnico industrial por la Universidad de Cádiz y desde 2015 miembro de su Club de Letras de la UCA con el que colaboro en la revista Speculum, publicación trimestral de creación y crítica literaria. Hasta febrero de 2025, he sido miembro del Laboratorio de Escritura Creativa, dirigido por María Alcantarilla, y actualmente comparto mis inquietudes literarias en el Club del Jengibre, dirigido por Yolanda Izard. Soy ateneísta del Ateneo Literario Artístico y Científico de Cádiz en el que participo tanto en su Tertulia Literaria como en su Cuaderno Literario; asimismo, soy miembro de la Tertulia Literaria El Ventanal de Cádiz.

He publicado tres novelas de género histórico en solitario: Cita en Trafalgar (Caligrama, 2016), Raíces en el Mar (Puno Rojo, 2019), Hijos de Pandora (Europa Ediciones, 2023), la colección de cuentos conjunta Fuga de Lenguas (Bulevar de los Libros, 2024), el libro de ensayos El mañana está en nuestras manos (Jardín de Judhit Ediciones, 2024) y la novela Vientos de amura con la que he quedado finalista en Premio de novela del Ateneo ciudad de Valladolid 2025.


La morada de los necios


He conocido ruidos que ensombrecen la luz,

focos que brillan contra el rumor de las olas,

volcanes que erupcionan pedruscos inmóviles,

estatuas versadas en todos los movimientos.


Me presentaron a la ecuación de la razón poética

y recibí lecciones de un aroma contra el viento,

fue en el número pi, de la avenida de los Señuelos Áureos.


Un juez me exigió la fracción decimal de los números enteros:

solo pude ofrecerle mi yo imaginario y mi parte real.


Soy enteramente complejo.


Me condenó a la cárcel de la libertad,

donde viven los fragmentos de los poemas muertos.


Allí estudié la debilidad de los fuertes

y lo mudable de la memoria;

que la grandeza cabe en cualquier espacio,

y que la verdad

reside en el abrazo de una madre

y en su recuerdo.



Surco y redil


Hay calles que miden el silencio en pesos de ausencia,

nubes al paso y tejados sin gorriones,

ojos de quicio y ventana, cortina y cristal.


Hay relojes que acechan y matan a las horas,

y hay reos de taberna con penas de aguardiente.


Hay frescura de juventud que sueña con maletas,

historias por venir con porvenir de horizontes,

deseos que nacieron como polvo de nada,

surcos en vidas redil de empuje muerto.


Sigilos viejos de piel, de rumor y cautelas.


Y sin embargo, una flor retorna cada año

insistiendo sobre la campa cercenada,

junto a la antigua senda inacabada;

leal a su mirada y a su propio nombre.


Por el retorno de esa flor vive la esperanza.