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miércoles, 21 de octubre de 2026

FINI MARTÍNEZ

 


La voz del equilibrista gritaba en mi ventana
! Venga !
! Salta !
Y me verás haciendo
todos estos poemas
de una vida.


SI SUPIERA QUERERTE

CANTO A LA LIBERTAD



Devuélveme la tierra

para que crezca mi flor sin ataduras,

no le pongas cristales a las nubes

que llevan el acento sin límites

de esta piel de agua derramada,

acurrúcame al sol como si fuese un nido

la templanza que de vida

a la estirpe de todas las alas,

déjame revolotear el cráter que libera

tanta necesidad de desbordar

el mineral acumulado en los abrazos,

no quiero ya los zaguanes torcidos

las puertas con sus cíclopes guardianes

chirriando tu nombre

a cada golpe de llave que me oxida el aire,

limpia el hollín de mis manos

carbones de promesas olvidadas.



Si supiera quererte

sentiría tu nombre

en las piedras de un río,

en cada aroma de sal que nos deja

una ola que quiso enamorarnos.



Cuesta tanto encontrarte

y cuánto hay que vivir para tenerte

para crecer a tu lado como un niño

al son de las caricias de una madre,

pero pasan los tiempos inevitables

con sus días de rejas embaucadas

y esos muros que impiden el regreso de los hijos

durmiendo en los balcones de la noche.



Sólo tú puedes amanecernos

sin sombras perseguidas

de par en par con las manos abiertas

como en un vuelo,

desnuda

ofrendando tu vida

por el filo de un sueño.



FINI MARTÍNEZ


ANA PAULA MENA


 

A.Paula Mena es escritora, poeta y autora de Alas Infinitas: del dolor al vuelo, una obra autobiográfica escrita en verso que nace de un proceso de transformación personal y convierte la experiencia vivida en palabra.

Nacida en Málaga, con raíces en Marbella y residente en Estepona, ha desarrollado su trayectoria literaria en la Costa del Sol, participando en ferias del libro, como Málaga, encuentros literarios y distintos espacios culturales.

Es miembro de la Unión Nacional de Escritores de España (UNEE) y de la Unión Hispano-Mundial de Escritores (UHE). Ha sido reconocida con el Premio Fundación García Fajer en la categoría de Proyectos Culturales y el Premio Águila de Oro de la UHE en Literatura.

Alas Infinitas es también un proyecto artístico compartido con su hija, Daniela Rojas (Yuko), cuyas ilustraciones dialogan con los poemas y forman parte esencial de la obra.

Su escritura gira en torno a la identidad, la transformación y el regreso a una misma. Actualmente desarrolla nuevos proyectos literarios y creativos vinculados a este universo.


Ahora entiendo tu ausencia


Este poema nace de las ausencias

que dejan huella en el corazón.


Ahora entiendo tu ausencia:

el silencio de tus llamadas,

de tu risa,

de tus palabras.


Ahora entiendo tu ausencia,

la soledad de los atardeceres.

Ya no paseamos juntos,

cogidos de la mano.


Ahora entiendo tu ausencia,

los susurros que alegraban mi alma,

tu sonrisa en mis lágrimas.


Ahora entiendo tu ausencia

y, sin embargo, habitas en mi:

en mis risas,

en mis palabras

en la quietud de la memoria,

en cada gesto que heredé de ti.


Ahora entiendo tu ausencia,

porque hay presencias

que no se marchan con el tiempo;

se quedan sembradas en las entrañas

en la raíz del corazón.


Y cuando el viento del recuerdo

pronuncia tu nombre en silencio,

vuelvo a caminar contigo…


y entonces

ya no duele tu ausencia.


Quizás algunas ausencias estaban esperando ser entendidas.

Inspirado en Ausencias, de Ignacio Santos y Juan A. Rodríguez Astorga

A. Paula Mena - Estepona 10 de Marzo de 2026



Gotas de silencio

Tristes mis pupilas,
habitadas de nostalgia
de un amor velado por la tormenta
de quienes temieron mi luz.

Me destierro a un mar sin orilla
donde la voz ya no encuentra destino.
Gotas de silencio me borran
me disuelvo despacio
como si amar fuera perder el pulso
renazco en mi propia luz.



Publicado en la antología Tinta de Mujer, Editorial Diversidad Literaria, tras su selección en el I Concurso sobre la Mujer.

Ana Paula Mena · 2026


TERESA FLORO

 


Teresa Floro (Estepona, 1974). Licenciada en Ciencias de la Información por la Universidad de Sevilla y especializada en Marketing. Actualmente se dedica a la Comunicación y Marketing Digital y está inmersa en proyectos de ámbito nacional relacionados con la literatura y las artes en general.

Autora del libro de poemas ‘Secretos empolvados’, bajo el sello de Sakana.

Ha publicado relatos cortos en prensa escrita (Diario de Málaga) y realizado exposiciones de poesía visual (Los Barrios -Cádiz- y Facultad de Ciencias de la Información en Sevilla), así como recitales poéticos en las provincias de Sevilla, Cádiz y Málaga.

Ha participado en ‘La Firma’ en la Cadena Ser de Marbella, consistente en la creación de historias ficcionadas y locutadas para esta emisora de radio.

  • Ganadora del concurso Premio Joven de Estepona.

  • Premio en el certamen nacional Félix Rodríguez de la Fuente, en la modalidad de poesía.

  • Premio Ateneo de Manilva 2022 por la difusión de la cultura.

  • Premio de la Fundación García Fajer en la categoría de Proyectos Culturales del Grupo Poético de Estepona. Forma parte activa de la organización del Grupo Poético de Estepona.

  • Reconocimiento de crítica teatral en la organización de la XII Edición del Festival Iberoamericano de Teatro, celebrada en Cádiz.

Ha participado en las antologías poéticas “Raíz del Verso - I Antología de poetas manilveños”, y en las antologías “Poetas de Ahora”, en las ediciones IX, X, XI y XII, respectivamente, en los años 2022, 2023, 2024 y 2025.

Miembro también de la Unión Nacional de Escritores de España, AC ARTEatro 13, Colectivo de Escritores Malageños y del Ateneo de Manilva.


Cosas de vivos y de muertos, cosas que están bien y que están mal



No había previsto la incitación que se incendiaba

a lo largo de mis piernas

cada atardecer de julio.

Esa pulsión que me conducía automáticamente

al cementerio cercano a mi casa

a invadir el silencio de las tumbas y los sepulcros

con la intención de descubrir mensajes velados

de amores inviables

en los epitafios

y conocer cuánta ansiedad se les quedaría a algunos de los vivos

antes de dormir,

porque, aunque estuvieran saciados de carne fresca,

seguirán anhelantes y adelante ante la próxima novedad de un cuerpo

aún caliente

que se les presente

en el terreno.


No había imaginado cuánta necesidad hay

de sentir en vida

con lo que más miedo suele dar de ella.

Es de kamikazes tener el corazón en la mano

a disposición de otros

porque supone una gran amenaza

para el ecosistema humano

o para uno mismo.

Es lo que demuestran algunas experiencias relacionales

o las expectativas de cada cual,

que suelen derrumbarse in extremis,

dejando una sensación de rigor mortis

de rectificación improbable.


No había decidido centrarme hasta entonces

en esos imposibles resquebrajados,

sin oportunidades de retractarse de haber dado

ese amor genuino en vida

y que otros quisieron minusvalorar

por temor, cautela o supervivencia.

Ahora florecen inertes en el camposanto

como las jaras de la sierra, repletas de satisfacción interminable.


No había decidido hasta entonces

hacer añicos la vajilla costosa de mi abuela

por no desempolvar aquellos secretos de ajuar,

ni destapar la caja de las herencias de índole sentimental de la familia,

con sus heridas emocionales y creencias obsoletas

que se pretendían tallar en las frentes

de los próximos que vinieran a engrosar el árbol genealógico.


Todo lo habían ya escrito, todo lo habían ya hablado

en el cementerio cercano a mi casa.


Lo hicieron esos cadáveres, a los que estando muertos,

se les fue la lengua

revelando los secretos empolvados

que se mantuvieron ocultos

por el qué dirán,

y que ahora,

impertérritos, ocupan otra función diferente,

sustituyendo a las personas que en verano

se sentaban en las puertas de sus casas

a pie de calle, al fresco,

despellejando con su labia todo lo que se movía

hasta no dejar títere con cabeza.


Autor: Teresa Floro

del libro Secretos empolvados 



ROCÍO ROMÁN ARÉVALO

 


Rocío Román Arévalo nace y desarrolla su vida personal y profesional en La Línea de la Concepción, en la provincia de Cádiz, ciudad que constituye el marco natural de su labor docente y de su actividad literaria. Diplomada en Magisterio, ejerce como maestra de Educación Primaria en un centro dependiente de la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía, en su propia ciudad. La enseñanza no es en su caso una ocupación ajena a la escritura, sino una prolongación de ella: buena parte de su producción escrita nace del aula y regresa a ella. Fruto de esa vocación son las comunicaciones de carácter educativo que ha publicado en distintas ediciones y jornadas del ámbito pedagógico, en las que comparte experiencias y reflexiones sobre la práctica docente. Paralelamente a su trabajo como maestra, cultiva la poesía. Ha publicado poemas en la revista literaria Aleceia, de La Línea de la Concepción, y ha participado en recitales, lecturas poéticas, actos culturales y otras convocatorias organizadas por el Ateneo José Román de Algeciras, institución con la que mantiene una vinculación continuada y que ha sido uno de los principales escenarios de su presencia pública como autora. En 2015 publica su primer libro, el poemario La magia de las palabras: rebeldes palabras y palabras del alma, obra que reúne su trabajo poético hasta ese momento y con la que se da a conocer como autora. Su poesía se caracteriza por la sensibilidad y por la capacidad de ahondar en las emociones humanas, sin olvidarse de los temas sociales: la mirada íntima convive en sus versos con una atención constante a la realidad que la rodea. Su trayectoria dibuja así el perfil de una autora que compagina la docencia con la creación literaria y con una participación activa en la vida cultural del Campo de Gibraltar, donde su obra y su voz forman parte del tejido poético de la comarca.


La Dana


La Dana

llega sin avisar,

es una intrusa

que aplasta sin pudor,

sin vergüenza.


Es un poderoso ejército

que avanza caprichoso,

cubriendo de escombros

y lodo

a personas vulnerables.


Es un campo de batalla ,

sin armamento,

que debilita y arrasa.


Es la esperanza

de un eterno abrazo

que la tierra se traga

sin permiso.


Es un corazón dolorido

por la impotencia

que está en carne viva.


Es una oscuridad devastadora,

que en menos

de lo que canta un gallo,

hace desaparecer

al sol y a la luna.


La Dana,

una fuente de vida

y un manantial de muerte.




Despierto


Despierto

de un profundo

sueño,

donde lo soñado

es efímero,

se escapa de las manos

como la noche

que se junta con el día.


Respiro,

en un intenso

suspiro,

cada mañana,

en un mundo

donde nada

es eterno.


Es un mundo veloz

que corre como un galgo

en pleno campo,

sin pararse.


Y,en secreto,

cuento,

que aunque transitemos

hacia el más allá,

en la Tierra,

los pájaros cantan,

las estaciones galopan,

el sol brilla

y en las noches fulguran estrellas.



CESAR ALFONSO VIÑAS

 

César Alfonso Viñas (La Línea de la Concepción, Cádiz, 1975) es una de las voces más singulares de la poesía andaluza actual: la crítica lo ha señalado como uno de los poetas españoles que más lejos ha llevado el vocabulario científico como materia lírica, y ha calificado su obra de «atípica, original y transgresora».

Doctor en Historia Universal por la Uniclau Laude International Christian University de Miami (Florida, EE. UU.), licenciado en Antropología Social y Cultural por la UNED y maestro de Educación Primaria en el CEPER Almadraba de su ciudad natal, cursa actualmente el segundo curso del Grado en Historia del Arte en la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR). Esa doble condición de docente e investigador atraviesa toda su escritura, donde la astronomía, el mito, la memoria histórica y la emoción hablan con la misma voz.

Su poemario Mar de mujer obtuvo el I Premio de Poesía Día de la Mujer (San Roque), y al terminar Magisterio recibió el reconocimiento de la Fundación Octavio Comes. En su obra poética destacan Atánatos, el dios animal (ciencia y poesía), Poéticas (metapoesía), Cabalga el viento salvaje, los homenajes al rock y a Queen (The Miracle Express, Back to the Light y Una noche en la Ópera Rock), La música del mar (dedicado al universo de J. R. R. Tolkien), En el valle de los monumentos (un viaje por el mundo de Julio Verne), Iban por la senda del destino (poemas sobre las lenguas y su código), Entre mitos y mar y la poesía social de El suave eco de la poesía, Afrontando el aguacero, Baladas de un país en desmemoria y Puente hacia la libertad. Su antología Poemas reunidos 2003–2023 recoge dos décadas de trayectoria poética.

Como narrador es autor de la novela de intriga y justicia social Senderos cruzados y del libro de relatos La cena de los Alfonso y las bodegas de Porcuna; como ensayista, de Andalucía, una nacionalidad histórica, fruto de un extenso trabajo de campo por yacimientos arqueológicos de las ocho provincias andaluzas. Los lectores más jóvenes disfrutan de sus libros infantiles Las aventuras espaciales de Eva y Zog y Poema de Antoñito y Beto. Junto al poeta Juan Emilio Ríos Vera firmó Oda a un robot milagroso, homenaje a Mazinger Z.

Su obra figura en antologías como Autores docentes de la provincia de Cádiz en torno a la Generación del 27, Escritos con tiza o La consumación de la utopía, y en las antologías digitales del poeta Fernando Sabido Sánchez. Colabora habitualmente en revistas literarias del Campo de Gibraltar y de fuera de la comarca (Guadalmesí, Amistad, Dos Orillas, Tierra Extremeña, La Republicana, Ateneo de Algeciras, entre otras).



  1. Joven con cesto de frutas

Mira, el muchacho ofrece el mundo,

sus manos tiernas, su gesto mudo.

En su cesto, la dulce herida,

frutas doradas, pero vencidas.

Brilla su piel con luz temprana,

su boca abierta, casi un suspiro,

pero en sus ojos flota el giro

de una belleza que se desgrana.

Las uvas tiemblan, la hoja muere,

el higo oscurece en su latir.

Tan fresco el rostro, tan breve el fruto,

todo en su forma empieza a ir.

Caravaggio sabe, la luz sentencia:

lo que seduce, pronto fenece.

Y entre las sombras, la mano joven

sostiene el tiempo… que ya perece.



    1. Caravaggio, errante en la sombra

Roma ardía en vino y duelo,

pincel de furia, genio errante,

sombra y sangre en cada tela,

luz cortante, hierro amante.

Milán le dio su primer grito,

corte de santos y crueles manos,

donde aprendió que el arte es rito

y que la luz muere temprano.

En Nápoles huyó del juicio,

del puñal torpe, de su condena,

pero sus cuadros eran vestigio

de su pecado y su cadena.

Y Malta, isla de cruz y espada,

lo acogió con oro y gloria,

pero el acero, en la jornada,

firmó su exilio y su memoria.

Errante, herido, maldecido,

buscó perdón, buscó regreso,

pero el destino, con cruel latido,

lo halló en la playa, frío y preso.

Así murió, luz apagada,

pero su sombra aún nos quema,

porque su mano, porfiada,

pintó la muerte… y la vida eterna.




JUAN MANUEL LÓPEZ ENRÍQUEZ

 

Juan Manuel López Enríquez, natural de Bornos, profesional de los Medios de Comunicación y amante de dibujar palabras e intentar describir  sentimientos. Amigo de la Poesía Comprometida y enamorado de los abrazos de las letras. Amante de leer en silencio.... y disfrutar del negro sobre blanco. De mi vida y obra no creo que sea el momento de hablar, ahora es tiempo de empaparse de poesía....Carpe Diem.


La Poesía no quiere adeptos, quiere amantes

( Lorca)


CAMINO

Recorro el sinuoso camino de mi vida

Donde los olivos son una lenta caravana

que dan sombra a mi inquieto cuerpo,

dejando huella a cada paso, a cada metro

con las estrellas por testigo

y la luna como notario.

He deambulado por los recovecos de la existencia

no he logrado parar el reloj del tiempo,

pero si disfrutar de la dulzura de tus besos,

no he podido tapar el sol,

pero si abrazar tu cintura,

no he sido capaz de vaciar el mar

pero si gozar de lo infinito de tus abrazos,

me ha sido imposible escalar la cima,

pero si ser eclipsado por tu mirada,

no he logrado cruzar los puentes

pero si oír el susurro de tu voz,

no he podido tantas cosas…

pero he podido tenerte.

El sendero me llevo a ti,

el sendero me hizo tuyo

Ahora bajo la sombra de los olivos

nos besamos dejando un rastro infinito

que nos hará eternos y entrelazados para siempre.

(Para María Dolores)


 RECOLECTOR DE RECUERDOS


Bajo la sombra del olivo milenario

tumbado bajo sus serpenteantes ramas

y bajo la agradecida frescura de su copa

paso las horas de canícula del estío.

Cierro los ojos y me transformo en Naturaleza

me mimetizo con ella y dejo volar mi espíritu,

mi mente vuela en busca de momentos vividos;

el primer beso, mis primeras letras,

abrazos perdidos, noches de amor,

risas, lagrimas, canciones, música,

conversaciones interminables,

rostros, ojos, miradas,

caricias, llantos ,traiciones, vivencias…..

abro los ojos y en el cofre infinito de mi mente

acabo de recolectar recuerdos

vivencias… parte de una vida que sigue su camino,

vuelvo a cerrar los ojos y continuo arropado

por la agradable sombra del olivo,

sonrío y sigo recolectando recuerdos…..

SALVADOR GÓMEZ MENA

 


Salvador Gómez Mena

febrero de 1970

Estepona, Málaga



OBRAS:

Novelas y ensayo:

.- Marbas y el libro de la luz

.- El último arévaco

.- Bereshit

.- Volver a nacer


Poemarios:


.- Corazones del alba

.- El sueño de los peces

.- Vientos de amor y cenizas

.- La lluvia descalza

.- La mariposa que olvidó como agitar sus alas

.- Cual águila a los cuarenta

.- De cuando fuimos fuego y otras batallas

.- Legenda et veritas

.- La pieza de puzle

.- Ad Astra per aspera

.- La lira de Orfeo

.- Siete veranos en una primavera

.- Media canción de otoño

.- El invierno de las margaritas

.- El mapa que siempre fuiste

.- El color de la naranja

.- No se me dan bien las matemáticas

.- Lugares y sitios

.- El amor no necesita agenda

.- La luz sin nosotros

.- Frotémonos hasta desgastarnos



Quedarme



Aquella noche
la lluvia
y la oscuridad
quisieron silenciar
las ganas de besarte.
No pudieron.

No fue la noche,
ni tus ojos
iluminándolo todo.



Fuimos nosotros,
eligiendo
no irnos.



Quise acercar

mis labios
a tu boca.

No para llegar,
sino para quedarme.




Besarse hasta el olvido



Te siento en mis manos

como el latido

de un mundo nuevo:


un campo de flores

que respira,

un acantilado

desde donde lanzar

miedos y prejuicios,

una sinfonía

que solo escucha el cielo,

silencios

como bosques profundos

donde perderse,

callejones oscuros

para adentrarse

y besarse

hasta el olvido.


Ya no quedan bocas

que suspiren truenos.


MANUEL MONGE LORENZO

                                                             

En 2012 publica su primer poemario, Relieves de Chipiona (Culbuks), un poemario y fotolibro con versos y fotografía sobre la mar, la tierra y la vida de su localidad natal, Chipiona.

Resiliencias (Culbuks, 2019) es su segundo poemario, poemas que van «de la rudeza a la belleza, sublime resiliencia, del golpe al verso», una ajuste de cuentas con la realidad.

Reconquistas (Kaizen, 2021) cierra la trilogía poética y un ciclo poético y vital de autor.

En 2022 publica una selección de los cien primeros artículos de opinión incluidos en su columna Negrita, subrayado y cursiva (Kaizen).

Con Federico Oliver, la poética del dramaturgo (Kaizen, 2024) se adentra en la investigación biográfica rescatando del olvido al citado dramaturgo y empresario teatral chipionero.

La escritura narrativa la aborda con la colección de cuentos Relatos ucrónicos (Éride, 2025), relatos imaginativos y variados hilados por la ucronía.  



Ilunación *

Poemario Reconquistas (2021) de Manuel Monge Lorenzo


Abducido por su gradiente hipnótico

sometido al vaivén de las mareas,

por el influjo poderoso de su faz serena,

en la senda segura de su clara luz

velo noctámbulo mientras escucha mis sigilos,

y de mis fracasos sufre el impacto

en la herida abierta de los cráteres.


En el ballet sideral de las esferas

me acompaso al vals de su libración,

en 1,255 segundos me alcanza su mirada

mengua mi energía y mis deseos

cuando intercala la sonrisa en sus paréntesis

restaño mi dolor en rito a la Nueva Luna

y en el vórtice de la Plena Luna

resplandece e inunda la sanadora luz.


Mansión del misterio es tu oculta cara,

arcano tesoro de lo insondable

oscuridad de lo invisible en la tiniebla

noche de la noche de la eterna noche

donde brilla imperceptiblemente el azabache.


En sueños alunizo,

observo mis delebles pisadas, levito,

preludia el silencio una pacífica desolación

de planicies desecadas y estériles mares,

de yermas montañas,

de cráteres por meteoros esculpidos.


Como Endimión redivivo

contemplo la prima belleza de la Selene vespertina,

en su perigeo siento su calor,

me extasía su rostro tamizado por el céfiro azul,

muero desconsolado en cada eclipse.


* Término inspirado en la voz creado por Rimbaud («s’illunait», se ilunaba), con significado de «bañado por la luz de la Luna»




La desnudez del Poeta

Poemario Resiliencias (2019) de Manuel Monge Lorenzo

01 de Diciembre de 2016

Recóndito, como un pez abisal, mas transparente, el Poeta muestras sus lúcidos pensamientos y su hondo sentir. La sangre negra de sus heridas esparcida sobre la blanca hoja, y en la lóbrega profundidad, sus alegrías dibujan hormigueantes hileras.

Recorriendo ignotos parajes, abriendo nuevas rutas, imaginando nuevos lares; siempre surcando el abismo, el Poeta explora. Indagando, flirteando, jugando con la metafísica del rasgo y del instante; la esencia está en el matiz, en la sutileza puntillista que observa el todo por sus partes. El Poeta observa el Universo con su microscopio, penetra en recónditos valles aún vírgenes, se detiene en detalles inadvertidos -quizás fútiles-; la presumible obviedad de lo real siempre esconde ricos tesoros.

El Poeta afronta la perseguida soledad, imagina y crea personas, paisajes y ambientes, da soporte a su entelequia con una delicada arquitectura; necesita y construye su Universo paralelo, regido por sus propias normas y relaciones:

  • “¡ Eureka, lo real ha sido subvertido!”

Pugnando ante la realidad, retándola, no asumiendo su papel de víctima; persevera el poeta. Ansia la búsqueda de perfecciones, justicia, belleza, libertad, … las grandes palabras resuenan como un eco constante que reverbera en la conciencia y que le imploran su expansión.

La Poesía es una prisión de oro, un amargo cáliz que rara vez se torna grato. Los intentos de apostasía fueron vanos, el auténtico Poeta siempre retorna a los brazos de Calíope y a su dulce canto; su fondo insobornable siempre lo devuelve a la misma orilla.

        Y ahí tenemos al Poeta, con su sentir diáfano y su desnudez, en la plaza pública; expuesto al escarnio y a la loa, nada tiene y nada es sin Poesía.