Ignacio Santos Carrasco, San Fernando-Cádiz. Tras décadas de docencia proyecta su vitalidad y sensibilidad como escritor y poeta.
Publicaciones:
“Tras una mirada, Poemas visuales” 2020, Exlibric. Experiencia sensorial a través de imágenes y poemas encabalgados, con la intención de encontrarse a través de los elementos naturales.
“La alcoba del viento” 2022, ExLibric. Un homenaje a la mujer, invita a vivir fuera de los márgenes del tiempo presente y lejos de las fronteras de los reducidos espacios locales.
“De los míos sed” 2025. Colec. Dabisse-Romero, Anáfora. Analiza los sentimientos desde la madurez, en la perspectiva de las ausencias y su convergencia con los recuerdos.
“Ausencias” 2025, Varia Ed. Obra conjunta con Juan A. Rodriguez Astorga. Escruta las debilidades del mundo ante la de fragilidad de los valores. Epílogo de Juan José Téllez.
“Asomado al todo” 2026 Jákara Ed. La importancia del silencio -puente entre lo íntimo subjetivo y lo externo circundante- surge la palabra para mostrarnos nuestro poliédrico mundo.
Frágil transparencia
De forma progresiva se han ido marchitando,
lejos quedan los madurados frutos
de otoñales tardes,
cuando el frío aprieta, la lluvia atenaza
y la luz temprano languidece.
Que fértiles los sembrados de mesa camilla,
aquellos páramos de relatos prensados,
la quebrada voz del abuelo
saciando la sed de mentes vírgenes,
en las que dibujar historias prendidas
con hilos de infinitud.
Que rica algarabía de niños
pululando entre juegos de enaguas,
brasero de horas frías y tardes de radio.
El frenesí del reloj los ha dejado sin encanto,
sin tardes de ensueño o teatro alquilado.
Todo quedó atrapado entre píxeles, pantallas o playstation.
La transparencia sigilosa se ha instalado.
Al mirar atrás solo quedan retazos de recuerdos,
quebradas voces, afectos diluidos, tenue visibilidad.
Ágiles hurtaron su hueco a los ayeres
y tronzado el tiempo donde se hilvanaban mil historias.
El activismo frenético todo lo ha ocupado.
Una férrea pátina lo cubre, va tomando un color viejuno,
de voz queda y amores cuando no distraídos,
no consumados.
Amordazado el boca a boca, la desconexión se acelera,
en riesgo la transición generacional.
© Ignacio Santos Carrasco
Incertidumbre
Cada instante aumentan los fragmentos,
el mosaico se hace mil añicos
—vidas como teselas fragmentadas—
que nunca llegaran a formar un lienzo.
En quiebra las credenciales de lo divino,
adormecido el miedo,
la fortuna, la sensibilidad… se dieron a la fuga
segando vidas tras las esquinas.
En este teatro de la vida,
donde el “ser o no ser” de Shakespeare
dejó de ser un arte,
cercenar la voz del narrador es el objetivo
hacerlo volar por los aires.
En esta sociedad líquida,
cada paso es un baile de debutante,
la incertidumbre nos asemeja al juego del trile
donde cada decisión te hacer sentir vulnerable.
Como decía Aute:
¡Nos faltan las fuerzas!
Ha sido muy tarde
¡Y nada más, y nada más, apenas nada más! “
El confort paraliza, el dolor no contamina.
Ante el crujir de brasas, hielo en las venas…
¿Hacia dónde vamos?
© Ignacio Santos Carrasco

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