sábado, 5 de octubre de 2013

Rosario Sánchez Cubelo


Mª del Rosario Sánchez Cubelo.  Nacida en la ciudad de Cádiz. 55 años. Maestra.


Al editar mis datos personales he omitido intencionadamente nombrarme “poeta”. Y es que, a medida que voy leyendo a “los grandes” a los verdaderos poetas, más reparo me da asignarme tal título, o reflejar en mi biografía algún que otro reconocimiento literario que logré; así que me pregunto de qué forma he de reflejar mi vínculo con la literatura.

Qué tal si les digo tan solo, que amo a la poesía Que la amo aún en los tiempos de estío en que ella me abandona por completo, y parece haberse ido a refugiar en otros brazos amantes. Qué tal si les cuento, que con tenerla cerca me conformo, y que no espero  más, que el guiño de vez en cuando, de sus embajadoras: las musas.


Hay un recuerdo de ti.

Hay un recuerdo de ti en esta noche en vela.
Palpo entre costurones los sueños
que ayer unieron nuestros cuerpos.
Comprendo, tal vez tarde,
que artilugios de amor, los versos,
no deben usarse en vano
y los míos ya no alcanzan su fin.
Se desprendió de ellos
ese verbo primigenio, inocente, con que escribía
para ovillar tu nombre entre sus volutas.

Qué haré.
Qué haré en esta noche en vela
si se impuso el tiempo del silencio
y andan las horas desplomándose
mudas de cansancio
sobre mi vientre.
Qué haré si sonó un toque de queda,
una orden de retirada
a todas las palabras que escogí para definirte,
para reconocerte…


Qué haré.



El Leve peso de mi almohada

Anoche,
coloqué la almohada sobre mi cuerpo.
La abracé tan estrechamente
que hasta me pareció sentirle latidos por dentro.
Yo no sabía que las almohadas tienen corazón.

Anoche,
abarcando su ternura entre mis piernas
le fui musitando mis silencios,
se invadió de ellos el aire que nos separaba,
zozobraba inquieto por nuestros costados.
tan estrecho era el contacto…

Anoche,
abrazada a mi almohada
entre el jergón y ella jadeaba un desconsuelo.
Anoche, mientras me comía mi almohada a besos,
bajo su leve peso creí morir de soledad.
Yo desconocía que las almohadas consuelan y aman
como nadie en este mundo.

Autora: Rosario Sánchez Cubelo

6 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Qué me nombres bonita desde tus ojos de océano, es un regalo preciosa. Gracias.

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  2. Tú no serás poeta, pero eres toda y estás hecha de poesía. Un beso enorme compañera y amiga.

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  3. Tú eres POETA, así, con mayúsculas. Un beso, preciosa.

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  4. Hermosos versos, donde jadean los sueños y te pierdes en la melancolía.

    saludos desde El Bierzo.

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  5. Gracias por vuestros comentarios amigos. Un beso. Nos vemos en breve.

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